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Por Geoffrey Lean, Editor de Ambiente
Mayo 07, 2006 Inglaterra, Reino Unido
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Smog Electrónico
La maldición de la era del teléfono móvil: alrededor de nuestra casa existen incontables dispositivos cuyos campos magnéticos, según hoy nos previenen los científicos, están ligados a la depresión, abortos y cáncer.
El "smog" (niebla tóxica) invisible, creado por la electricidad que da poder a nuestra civilización, está ocasionando cáncer a los niños, abortos y suicidios, y haciendo a algunas personas alérgicas a la vida moderna, según revela nueva evidencia científica.
La evidencia - la cual está siendo tomada con seriedad por organismos y autoridades nacionales e internacionales- sugiere que casi todos están siendo expuestos a una nueva forma de contaminación proveniente de incontables fuentes de uso diario en cada hogar.
Dos reportes oficiales sobre el smog serán presentados por el Departamento de Salud a los ministros el próximo mes, y la Agencia de Protección de la Salud (HPA, por sus siglas en inglés) recientemente celebró la primera reunión de un grupo de expertos, cargada de consejos de desarrollo al público amenazado.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) de las Naciones Unidas llama al smog electrónico "una de las influencias más comunes y de mayor crecimiento ambiental, y hace énfasis en que se preocupan "seriamente" por sus efectos en la salud. Añade que "todos en el mundo" están expuestos a él, y que los "niveles continuarán incrementando mientras avanza la tecnología".
El cableado crea campos eléctricos, un componente del smog, aún cuando nada esté encendido. Y todos los equipos eléctricos -desde los televisores hasta los tostadores, emiten aún uno más, los campos magnéticos. Los campos decrecen rápidamente con la distancia, pero aparatos tales como secadores de cabello y rasuradoras eléctricas, utilizadas cerca de la cabeza, pueden propiciar altas exposiciones a éstos.
Las mantas eléctricas y los radio-relojes cercanos a las camas producen aún más altas dosis debido a que las personas están expuestas a ellos por muchas horas mientras duermen. Los campos de radio-frecuencia -aún un componente más- son emitidos por los hornos de microondas, televisores y radio- transmisores, torres de teléfonos celulares, y por los mismos teléfonos, también al utilizarse cerca de la cabeza.
La OMS dice que el smog puede interferir con las frágiles corrientes eléctricas naturales que ayudan a dirigir el cuerpo humano. Los nervios conducen señales al transmitir impulsos eléctricos, por ejemplo, mientras el uso de electrocardiogramas testifica sobre la actividad eléctrica del corazón.
Pero el año pasado un estudio realizado por la Junta Nacional para la Protección Radiológica concluyó que los niños que viven cerca de las líneas son más propensos a enfermar de Leucemia, y los ministros están considerando frenar la construcción de más hogares cercanos a ellas. Este descubrimiento está causando una reevaluación a gran escala sobre los peligros del smog.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer -parte de la OMS y la organización internacional líder sobre la enfermedad- clasifica el smog como un "posible cancerígeno humano". Y el Profesor David Carpenter, decano del Colegio de Salud Pública de la Universidad Estatal de Nueva Cork, declaró al Independent el domingo de la semana pasada, que era probable que fuera la causa de hasta el 30 por ciento de todos los canceres infantiles. Un reporte del Departamento de Salud de California concluye que es muy posible que también cause Leucemia en los adultos, cáncer en el cerebro y posiblemente cáncer de mama, y puede ser responsable de un 10º. de todos los abortos.
El Profesor Denis Henshaw, profesor de efectos de la radiación humana en la Universidad Bristol, dice que "una enorme y sustantiva cantidad de evidencia indica una gama de efectos adversos a la salud". él estima que el smog es el causante de hasta 9,000 casos de depresión.
Quizás lo más extraño de todo es que existe una evidencia creciente de que el smog causa que algunas personas se vuelvan alérgicas a la electricidad, llevando a la náusea, dolor, mareos, depresión, trastornos del sueño y dificultad de concentración cuando utilizan aparatos eléctricos o al acercarse a torres de teléfonos celulares. Algunos se ven afectados tan gravemente que se ven obligados a cambiar su forma de vida.
Aunque aún no se tiene certeza de cómo es causado, tanto la OMS como la APS (Agencia de Protección de la Salud) [HPS, por sus siglas en inglés] aceptan que la condición existe, y el organismo de las Naciones Unidas estima que tres de cada 100 personas son afectadas por ella.
Testimonio: 'Yo sentía que me estaba derritiendo'
Hasta hace un año, Sarah Dacre consideraba que tenía una "vida bendecida". Manejaba su propia compañía y vivía en una costosa casa al norte de Londres, y la bien pagada divorciada se describía a sí misma como "fabulosa, en forma y en los 40s". De repente empezó a fallarle la vista de su ojo derecho: empezó a notarlo cuando no fue capaz de leer un mapa A-Z. Pronto sintió dolores y entumecimiento en las articulaciones. No podía dormir, y pasaba las noches "paseándose como león enjaulado". Su memoria a corto plazo fallaba, y si tomaba notas para recordarse, olvidaba que lo había hecho.
Los síntomas empeoraban cada vez que estaba expuesta a la electricidad. No podía utilizar una computadora por más de cinco minutos sin que sintiera náuseas. Aún al utilizar una línea telefónica sentía un zumbido en el oído que la hacía sentir que "iba a derretirse".
http://news.independent.co.uk/environment/article362557.ece
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